¿Cómo recuperarse de una lesión?

7 de maio de 2012

Quién en todos sus años de atleta amateur o profesional no ha sufrido una lesión. Ya sea pequeña en donde una simple disminución del entrenamiento o un par de días sin entrenar resuelve, pudiendo rápidamente retomar los entrenamiento e incluso competir como si nada ha sucedido. O una lesión que nos obliga a detener nuestros entrenamientos diarios que incluso nos puede afectar en nuestras otras actividades diarias en el caso de los atletas amateurs.

Si se trata de una simple lesión, nuestro entrenador puede resolverla o ayudar a que no pase a mayores en caso de ser tratada de inmediato, dependiendo de qué tipo de lesión sea. Tratamientos como masajes, calor, aguas termales, hielo, elongación son algunos procedimientos que incluso sirven como prevención a lo que más adelante puede evitar tener que parar los entrenamientos.

Ahora si se trata de una lesión de gravedad, donde estamos obligados a detener la actividad tendremos que tener en cuenta algunos aspectos como ser el lado psicológico y emocional del atleta. Todo lo que se refiera a la parte estructural de la lesión estará y debe ser tratado por un especialista. Kinesiólogo, Quiropráctico, Traumatólogo, ayudados por el nutricionista y el entrenador. Volviendo al lado emocional, muchas veces el no poder entrenar nos genera mucha ansiedad. Sentirnos imposibilitados además de causarnos tristeza nos lleva a desanimarnos influenciando fuertemente en el proceso de recuperación. Creo que no hay dudas que una persona feliz genera más anticuerpos que nos ayudarán en una pronta recuperación. Por tal motivo y teniendo en cuenta el triatlón como mi deporte siempre busco e indico a mis atletas realizar aquella actividad que si podamos hacer sin perjudicar más el grado de lesión. Al poder intercalar las disciplinas entre natación, ciclismo y corrida será más fácil mantenerse en actividad. Ya sea una tendinitis en el tendón de Aquiles nos permitirá nadar sin perjudicar, o una tendinitis en el Bicipital nos permitirá pedalear y correr. De esta forma mantendremos no solo nuestra condición física como también mantendremos nuestro organismo activo ayudando en una recuperación más rápida. Es importante que el atleta sienta que no está retrocediendo o estancado en los entrenamientos. Buscar la forma de mostrarle el progreso en las otras disciplinas es una manera de mantenerlo con ganas. Provocando un mayor entusiasmo hacia su recuperación y motivándolo a realizar el tratamiento correspondiente sin caer en el desgano de tener que ir al médico todos los días en vez de ir a realizar sus entrenamientos. Aceptamos el dolor de las sesiones duras pasadas por nuestros entrenadores, pero no soportamos el dolor causado por el impedimento de no poder entrenar.

Podemos considerar también el período de recuperación como período de vacaciones deportivas, no es lo mismo, pero ayudará a pasar el trago amargo del momento.

Una vez recuperado y pronto para volver al trabajo diario del entrenamiento no debemos dejar llevarnos nuevamente por nuestro emocional. Queriendo recuperar el tiempo perdido. Eso puede provocar nuevamente la reincidencia en la lesión o provocar otra nueva. No hay que olvidarse que en el tiempo parado por más que hayamos mantenido una actividad, nuestro cuerpo ha perdido condición física. Retomar gradualmente nos permitirá sentir como estamos en general y específicamente de aquello que teníamos lesionado. Sesiones cortas y suaves nos irán dando seguridad sin caer en la reincidencia de la lesión y el agotamiento. Y una vez confiantes de que estamos 100% recuperados sí podremos aumentar el volumen y la intensidad de los trabajos. Siempre es preferible esperar unos días más de recuperación, algunas sesiones más de tratamiento, dando pasos seguros y firmes. Las temporadas son largas y competencias hay muchas como para acelerar un proceso lógico de recuperación. Tener en cuenta que cada atleta tiene su propio tiempo y no caer en la comparación de la recuperación de otros.
Pensemos que nuestro cuerpo es único.

Who give yourself read in English Access the following link

http://1vigor.com/article/how-recover-athlete-injury-compete-again/

“Algunos hacen los que otros solo sueñan”

24 de fevereiro de 2012

Frase en la cual fui etiquetado en el facebook días antes del Ironman 70.3 de Panama. Frase que me dio mayor consciencia de lo que estaba aconteciendo. Para mí una carrera más. Para el mundo el regreso de Lance Amstrong al triatlón!!!

Viaje sin demasiadas ilusiones de resultado, sabiendo que sería mi primera competencia de la temporada. Después de algunas semanas entrenando bien podría enfrentar el reto, pero no creer que haría “la carrera del año”. Aunque en los sueños uno siempre mantiene vivo ese pensamiento como forma de motivación. Solo que con pocos días previos a la competencia se dio a conocer la información de la participación de Lance en dicha competencia. Aquella en la cual yo estaría presente. Y eso le cambio un poco el foco de mi participación.

Si bien estaría largando con ganas de dar mucho, de buscar un resultado difícil y trabajado debido al gran nivel de atletas, este hecho diferente a todas las demás carreras en las cual he largado le agregaría un condimento especial a lo que en un futuro será mi histórico personal deportivo. Quien no ha soñado alguna vez con estar en una competencia de alto nivel, lado a lado de los grosos, yo lo hice. Sentirme un gran ciclista en la época del Tour de France escalando los Pirineos junto a los mejores exponentes del ciclismo, estar junto a ellos y ser parte de ese mundo apasionante del deporte de elite. Y sí, se que en el tria para muchos estoy dentro de un grupo de elite y me ven como un gran exponente, pero no por eso dejo de tener mis fantasías. Por eso considero ésta como una oportunidad que se me ha dado la de estar rozándome con una estrella a nivel mundial. No sé cual ha sido su mirar, su visión de la carrera y dentro de ella con los demás corredores, yo les puedo decir que me sentí ocupando el lugar que muchos quisieran estar en ese momento.

Análisis previo de la carrera; atletas de renombre que forman parte de las largadas de Triatlón Olímpico ITU, medallista olímpico, grandes nadadores y excelentes corredores, esto por un lado. Astros del pedal, ganador por siete veces el Tour de France, otro considerado el mejor ciclismo del circuito Ironman y 70.3, nuestro gran Oscar, franceses referentes en toda competencia con un ciclismo duro. Algunos ya top cinco en Hawaii. Y yo, viendo en qué lugar podría alistarme. Con este valioso “Star List” no daría otra cosa que una excitante competencia y a una velocidad muy alta.

La largada fue dada sin poder entrar en calor, solo un poco de elongación y movimientos previos. Atrasado por cuestiones de logística del circuito fueron varios minutos en el cual nos encontrábamos cara a cara con el resto. Entre los conocidos se escapaban algunas palabras, charlas cortas y casi sin sentido solo para pasar el momento. No podía evitar a cada tanto mirar algunos iconos del Tria, y claro que también al icono del ciclismo, quien se comportaba de forma calma pero algo distante del resto. Finalmente caímos al agua y rápidamente nos alistamos. En menos de un minuto la largada fue dada, y el ritmo de partida muy rápido como era de preveer. Los primeros 400 a 500mts estaba en la cola de grupo principal, solo que después poco a poco abrieron una luz que se ampliaba con el correr de los metros. Aunque colgado de ese grupo la diferencia no fue tanto como en otras oportunidades, ayudado por el circuito en línea recta sin la dificultad de las boyas, y por la corriente del canal que facilitó a los menos nadadores para poder mantener un ritmo más fuerte del acostumbrado.
Al salir del agua la transición se transformo en ritmo de olímpico, cada segundo vale mucho la pena. Es quedarte en el grupo o terminar persiguiendo. Ya subidos en la bicicleta sabía que ahí realmente la competencia comenzaría. No tuve dudas a los pocos km cuando Galindez me pasó a un ritmo fuera de lo normal para ser el comienzo de la etapa. No dude ni por un instante, él los quiere conectar, pensé. Y fue así como en un retome varios km más adelante vi que el grupo de grandes ciclista estaba siendo perseguido por un león hambriento. Por mi lado me dije, aguanta hasta donde puedas y seguí dentro de la competencia. Subiendo bien y aprovechando las bajadas con curvas abiertas la motivación se mantenía intacta. No eran muchos los segundos que me abrían por el momento. Pero consciente que adelante estaría la clave para el resultado final. Uno escapado algunos metros adelante, y un grupo de 5 o 6 en la marcación del astro del ciclismo. Yo me preguntaba, Lo podrán aguantar? Sin dudas que el va a querer hacer su diferencia. El va a querer hacer el mejor parcial? Y así demostrar ante las miradas del mundo quien manda sobre las dos rudas. En el retome de la mitad del ciclismo mis esperanzas caían un poco, pero todavía con algo bajo la manga, mi corrida, si es que podía hacerlo bien. Ya que no paso mucho tiempo más para darme cuenta que las piernas no respondían de la misma forma. Viento en contra y mas subidas fueron suficiente para terminar bajando mí ritmo. Y el grupo principal que comenzaba a disolverse, solo Lieto, un Frances y Galindez aguantaban el fuerte ritmo impuesto por Lance y por ellos mismo. Una larga recta me quito la posibilidad de acompañar más sobre ese desenlace. El mío era simple, aguantar km tras km y tratar de alcanzar o pasar a alguien. Ya en los km finales nuevamente me cruce con la punta de la competencia, con tres en la frente y algunos perseguidores en solitario. A esta altura yo me encontraba con Santiago Ascenço.

Nuevamente en la transición ya con un agotamiento sobre las piernas fue difícil repetir la primera transición a ritmo de Triatlón Olímpico, fue más parecido a velocidad de Ironman. Junto con Ascenço pensé que podría marcar un ritmo que nos permitiera llegar fácilmente a quien se encontraba por delante, no todos, pero al menos algunos posibles de ser alcanzados. No fue así, Santiago no tendría su mejor día, no correría como siempre. Y yo si bien no estaba con todas mis energías podía avanzar algo mejor que él. De a poco comencé a recorrer los km finales de la competencia, buscando avanzar km tras km, luchando contra el fuerte viento y contra el desgaste propio. Hidratándome, alimentándome y alentándome. No es fácil seguir en el camino cuando el resultado no es de los mejores. Motivado en la punta es fácil. Ahora luchar por los puestos de retaguardia nos demanda buscar en nuestro interior algún motivo extra para poder hacerlo con mayor dignidad. Porque luego de finalizado por mas aplausos y felicitaciones que recibamos si uno mismo no siente plenitud en su entrega no hay halago que valga. Recupere algunas colocaciones. Luche para llegar al final lo más adelante posible. Disfrute del estar ahí. Sentí agotamiento, pero di lo mejor y eso me hizo atravesar la línea de llega satisfecho por formar parte de un grupo de atletas que desde algunas horas atrás estaban en el ojo del mundo. Bajo el mirar de miles de personas, triatletas, ciclistas, aficionados y pro, hinchas fanáticos y curiosos que no querían perderse por nada en el mundo el desenlace de un triatlón que en su debut dentro del circuito fue tan acompañado por el periodismo como casi lo es un mundial.

“Sin ganas nada se empieza bien” comento un amigo. Y nada más verdadero que eso. Sin importar de qué se trate será solo con entusiasmo y motivación que tendremos la suficiente fuerza para alcanzar nuestro mayor deseo. Días posteriores el cansancio había desaparecido. Los nuevos entrenamientos ya estaban listos para ser enfrentados. Y si algo nuevo estaba en mí eran las ganas de enfrentar nuevos retos.


Foto: Miguel de las Casas (Aqua Lung)

Ironman 70.3 Panama

22 de fevereiro de 2012

Hablar sobre el Ironman 70.3 de Panamá me coloca en una situación un tanto difícil. Como contar en pocas palabras o como describir gran cantidad de contenido transcurrido en un solo evento.

Primeramente debo decir que la ciudad con sus dos millones de habitantes se encuentra en un gran crecimiento de infraestructura, remodelando y creando una ciudad que por muchos años estuvo en el olvido si se trata de mejorías. Pero no por eso deja de lado su pasado, por el contrario conserva su Ciudad Antigua, así llamada a un sector, enfrentándose a la gran metrópolis de edificios modernos con autopistas. Mantiene algunos de sus Diablos Rojos (ómnibus coloridos con arte) sobre todo como transporte escolar a la vez que construye su metro bajo tierra. Panamá es así, dicotómica por el lado que se la mire. Y a pesar de su pequeño territorio si comparado con grandes potencias, está en el ojo del mundo gracias a su Canal que une las aguas del Atlántico con las del Pacífico. Permitiendo el tráfico de barcos hacia ambos lados influenciando en la economía mundial. Su ubicación geográfica también permite facilidad para viajar desde muchos países con vuelos directos y sin demasiada demanda horaria. Este sea tal vez uno de los principales motivos por el cual la competencia tuvo un gran número de participantes en su estreno dentro del circuito Ironman 70.3 juntando 900 participantes de 35 países diferentes.

Con un clima tropical, caliente y húmedo al cual se le sumo el viento constante, el circuito tuvo una dificultad extra a la que ya tenía por sus características propias del perfil. Desglosando en partes puedo decir que la natación con aguas a 24 grados es su parte más fácil ya que se nada en el propio canal con corriente a favor que ayuda en el total de su recorrido por ser en una sola línea recta con partida y llegada en puntos diferentes. Sin tener la dificultad extra de doblar en bollas. Transiciones largas parecían reducidas por el público que se encontraba a lo largo de sus 700mts. Ya montados en las bicicletas comienza verdaderamente la competencia, contra uno mismo, contra los adversarios y sobre todo contra la geografía del lugar. Y así trascurren los 90kilometros. Sin grandes subidas se hace desgastante a lo largo de su recorrido transitando primeramente por avenidas de la ciudad en dirección al Puente Centenario, antiguo puente que une la ciudad atravesando el canal con las afueras. Varios kilómetros sobre un asfalto en perfecto estado te llevan de velocidades máximas a mas de 60km/h a enfrentar algunas subidas a menos de 20km/h. Trayectos casi planos por momentos dejan disfrutar un buen rodar a un promedio alentador, y así como la ciudad tiene su dicotomía, el ciclismo tiene lo suyo. Un ritmo también cayendo junto con la esperanza de hacer un buen tiempo al momento que se enfrentan los vientos constantes. Pareciendo que el ciclismo se nutre de los altibajos de la ciudad, de su dicotomía. Volviendo a la ciudad se recorren sus últimos kilómetros en la Cinta Costera, tierras ganadas al agua que te permiten disfrutar del lado más moderno. Nuevamente en la transición si algo queda de euforia en los corredores se detiene por el calor, sabiendo que todavía lo peor no termino y en ciertos aspectos esto solo está por comenzar. 21km de corrida que contrastan con el ciclismo, 100% plana. Pero no por eso es fácil. A esta altura el calor agoto las reservas del cuerpo, donde la lucha por cada metro se hace constante. Correr sobre la Av. Amador que une el continente con la Isla Flamengo (obra realizada con material extraído de la construcción del Canal) te deja en medio de las aguas del Pacifico donde ningún tipo de protección calma el viento que por momentos se transforma en una fuerte lucha por querer avanzar. Dificultades no le faltan, pero aliento de los espectadores tampoco. Suficiente motivo para llegar a la meta final y disfrutar de la atención con buenos masajes y alimentación.

Claro que esto no fue todo. Sino seria una competencia más en un lugar diferente, nuevo en el calendario y con todo para quedarse. La cereza del postre paso por manos de Lance, estrella indiscutida del evento. Que no dejo dudas de su importancia para la organizacion. Difícil de verlo, de poder sacarse una foto o pedirle un autógrafo. Siempre acompañado. Llegando en su transporte exclusivo, incluso desde el arribo a la ciudad en un vuelo particular. Descendía del vehículo, hacia los justo y necesario y nuevamente partía entre el acoso de sus fans en la lucha por una foto o autógrafo. Se lo vio rodeado de privilegios ajenos al mundo del triatlón. Dejó su bicicleta una vez que cerró el área de transición, cuando ya no había nadie, siendo que los demás dejaron sus bicicletas el día anterior. Su gorra de natación era diferente a las del resto, amarilla claro, por las dudas que alguien no entendió. No recibió la debida penalización por desprenderse e incluso sacarse el casco antes de dejar su bicicleta en la T2. No es que todo esto opaque su pasado ni muchos menos, pero como dijo el gran Macca “bienvenido al tren” , solo que sería bueno por respeto a los triatletas incluso de gran porte que se dieron cita respetar algo de aquello que muchos años atras le dio sus inicios en el mundo del deporte. Un Lance que sin dudas ayudara en la atracción del periodismo hacia un deporte todavía en vías de crecimiento. Si es así bienvenido, tal vez sea lo que le falte al triatlón mundial para darle un verdadero salto: “Una Estrella” que se comporte como tal. Solo que a este Triatlón se le sumo algo más, la presencia de Carolina Dementiev “Miss Panamá 2008” y el Presidente de la Republica, el Sr Martinelli, haciendo él mismo entrega de los premios a los Profesionales. Algo poco común de verse en un evento, una modelo muy reconocida en su país que en su debut en la distancia gana la Plaza para el Mundial de Las Vegas y un Presidente aplaudido por su gente en apoyo a la labor por el deporte.

Inicio de temporada

23 de janeiro de 2012

Todo año entramos en un nuevo camino, no importa cuántos hayamos transitado ya. Es un nuevo comenzar. Un horizonte lejano difícil de ser visto. Donde todo puede ser posible. Nada cambiara año tras año si se trata de la persecución de algo nuevo. Tendremos experiencias que ayudaran de cierta forma, pero sabremos qué a la hora de pararnos en el inicio de la gran recta sentiremos las mismas emociones de incertidumbre de años tras años.

Está en nuestra capacidad ver más allá de nuestros ojos. Vislumbrar lo que hay después de la luz. Recorrer grandes distancias para saber que nos espera detrás de cada montaña. Y tener la plena confianza de que nuestros sentidos nos llevaran al objetivo aunque no lo veamos, teniendo la espera de alcanzarlo. Esto es una virtud de quien no se conforma con lo cotidiano, por el contrario, atravesar kilómetros donde a simple vista nada nos demuestra, nada nos da más que la esperanza de un día recoger todo lo sembrado.

No debemos equivocarnos y creer que estamos solos. Puede ser que sintamos esa sensación en algún momento. Nada más equivocado. Entrenamos con nuestros pensamientos, pero también con los de nuestros amigos y familiares. Entrenamos en nuestro silencio, pero también con el mirar que nos rodea. Salimos en búsqueda de sensaciones para llenar nuestros vacios, aunque no podamos dejar nuestro pasado. No importa qué tipo de música escuches si la que suena más fuerte es la de tu corazón.

Intentar nos puede hacer errar, llevarnos al fracaso si somos duros con nosotros mismo. Aunque es la única forma de alcanzar el éxito y aprender de nuestras acciones. Solo en el intento lograremos saber que tan lejos podemos llegar, por el contrario quedarnos a la espera de que algo suceda por casualidad es conformarnos con la suerte. Para ello será importante enfrentar todo tipo de adversidad, y tomarlas como parte del camino en donde podemos aprovecharlas para fortalecernos y forjar nuestro espíritu. Diferentes tipos de días encontraremos a lo largo de la preparación, aunque es nuestra postura que nos dejara firme sin bacilar, o nos levantara rápidamente de cualquier tropiezo.

Escalar diariamente nos demostrara que subir tiene su costo, pero una vez en lo alto podremos ver con ojos diferentes aquello que parecía lejano. Aquel horizonte que veíamos inalcanzable será ahora nuestro suelo firme. Y nuevamente un horizonte lejano aparecerá ante nuestra mirada.

Vivencias de una victoria !!!

13 de outubro de 2011

Así como hay días que uno no siente ganas de entrenar los debe haber también en quien trabaja y mantiene una rutina. Tengo como deuda pendiente mi Pos Ironman Wisconsin. Un poco por viajes, compromisos, cansancio, pereza y muchos motivos más que si busco los hay. Sé que hay personas, atletas, amigos que esperan que uno relate y cuente las experiencias vividas. Trasmitirles mis sensaciones y motivación. Como transcurrió la competencia y que tuve en consideración para lograr el triunfo. Trasmitir es un poco el sentido de escribir. Aflorar aquello que sentí me puede llevar nuevamente a despertar emociones. Pocos días han pasado del mundial de Kona y algunas palabras escuchadas de quien me rodea me llevaron hoy a retomar nuevamente la escritura, motivados por ambos hechos.
Para mucho el resultado final solo es observado en el trascurso de la competencia. Para mí y quien me rodea es desde mucho antes. Al finalizar el año 2010 y después de evaluar un poco el desempeño comencé a pensar y planificar el siguiente año. Por dos años consecutivos había competido en Kona. Tenía ya mi propia experiencia y sabia de que se trataba. La pregunta en aquel momento fue, buscaría nuevamente la clasificación? Después de pensar y charlar con algunos amigos y quien están por detrás de mi llegamos a la decisión de ir en busca de un titulo en Ironman, ganar mi primer Ironman. Fue así como planifique desde el comienzo de año.
Primera oportunidad seria el Ironman Brasil en mayo. Primera competencia, short Triatlon en la ciudad de La Plata. Se preguntaran que tiene que ver un short con el ironman, simple, nada, era solo para entrar nuevamente en clima. Segunda y ya en camino llego el medio de Mar del Plata tomando real certeza de en qué estado me encontraba. Abril fue Concordia, otro medio ironman más para evaluar a seis semanas de Brasil. Ironman Brasil, el resultado fue bueno, tercero colocado, pero falto, a grandes rasgos diría que no tuve decisión firme por ir en busca de ganar. Experiencia valiosa para seguir buscando.
Ya en el segundo semestre y con la fecha elegida en el ironman Wisconsin la formula se iría a repetir. Comencé con un short Triatlon en Camboriu, seguí por el Ironman 70.3 de Penha y finalmente llegue a Wisconsin con aquella experiencia de hacía unos meses en Brasil.
Fue por todo eso que largue decidido, queriendo ir atrás del primer lugar y no esperar que se me diera por suerte. Esa actitud desde el comienzo de la largada me permitió estar siempre en competencia y no solo participando. La natación tuvo un buen circuito de dos vueltas a un rectángulo permitiéndome largar bien. Solo al final de la segunda vuelta tuve el inconveniente de alcanzar a los rezagados que todavía estaban en su primera vuelta. Por tal motivo perdí el contacto con los dos atletas que me encontraba.
EL ciclismo fue muy trabado, no solo con muchas curvas, también un sube y baja pasando de 75km/h a 12km/h en cosa de un km. Por ser dos vueltas también hubo diferencia en como pedalee la primera con respecto a la segunda. Ya sobre el km 10 me encontraba en segunda colocación a 3’30 del primero. Poco a poco fui abriendo de mis dos perseguidores, diciéndome “estas bien, pedaleando bien”, solo que adelante también estaban pedaleando bien. Poco a poco fue abriendo diferencia para 4’, y al rato la moto staff regresaba y decía las diferencias, 1’30 atrás y 4’30 adelante. Y yo sacando cuentas. Y nuevamente, 1’45 atrás y 5’15 adelante. Ya mis cuentas me preocupaban, serian muchos minutos para descontar. Finalizando la primera vuelta estaba a 7 minutos por detrás del líder. Eso me llevaba a pensar que solo con mi mejor maratón sería posible ganar ese día. Traje a mi mente recuerdos de lo sucedido en el Ironman Brasil donde los líderes abrieron tanto que ya fue imposible alcanzarlos durante la corrida. Ese recuerdo me hizo cambiar de actitud, si quería ganar tendría que buscar la carrera, no esperar a que pasaría en la maratón, depender de que los otros mueran. Debería ser yo quien merezca ganar. Fue así como en la segunda vuelta comencé a descontar minutos. De 7’ para 6’15. Y la moto nuevamente llegando y la diferencia que caía para 5’40. Y eso me animaba. Y mis expectativas crecían. Llegando a la segunda transición con casi 4’del puntero.
En la maratón sé que me siento bien, que me da seguridad y logro dar mi 100%. Pero no por eso dejo que la emoción me domine. Comenzar controlado me da garantía de poder llegar a la segunda mitad todavía con energías y las piernas sin demasiado dolor. Algo que me preocupaba era un dolor en el pie que acarreo desde hace 6 meses y que en el ironman Brasil no me permitió correr bien desde el comienzo. Por eso salí con un paso algo más tranquilo que de costumbre, solo pasado algunos km que fui soltándome. Y la moto staff nuevamente haciendo su trabajo nos mostraba las diferencias, tanto detrás de mí como con el líder. Descontaba, me acercaba a cada km. Y yo que comenzaba a sentir que ese era mi gran día. Las personas alentando no hacían diferencia de país, era un Go Go Go para todos. Calles coloridas y animadas por banderas, hinchas disfrazados, música y lo más importante, mi sentimiento de alegría creciendo. Fue en el km 6 que pude tener contacto visual con el líder. Diferencia real al cruzarnos en un ida y vuelta. Su cara me alegro. Al menos su señal de destrucción. Y yo que seguía manteniendo mi paso firme. Y pensando, es hoy, ahora es solo seguir haciendo lo que siempre hice, correr. Y a cada km más cerca. Hasta que finalmente en el km 11 estaba puntero, líder. Los próximos 10km fueron los más duros emocionalmente, ya que por ser dos vueltas estaba viviendo una pre llegada, era como imaginar lo que serian los km finales. Durante la segunda vuelta solo tuve que administrar la diferencia, los dos candidatos más fuertes estaban caminando, dándome tranquilidad de poder controlar el ritmo y disfrutar más del estar en la recta final de un sueño que comenzó hace mucho tiempo atrás. A pesar de estar rodeado de público, alentando y aplaudiendo, gritando y haciéndome sentir más vivo que nunca, experimente una sensación de soledad. Nadie conocido, ni una sola cara la cual me fuera familiar. Nadie con quien compartir verdaderamente aquel momento. Claro que la felicidad era grande, y Soledad que ya sabía mi lugar en la carrera estaba luchando por su podio. Fue así que cruce la línea de llegada, con la cinta esperando para que alguien sea el primero a cortarla. Tribunas llenas, pero vacías a mis sentimientos de poder gritar junto con alguien que finalmente la gran recta había llegado a su fin.
Cuantas experiencias vividas y cuantos caminos recorridos. Años corriendo atrás de lo que solo unos siente y sabe que tan fuerte late. Son muchas las experiencias. Cuantas veces pensé en quedarme en casa. Y cuantas otras que dije esta es la ultima. Fracasos, derrotas, dolor, son todos momentos por los que se pasa, todos, sin excepción a menos que desistas. Desanimo es común en quien hace rutinario el entrenar. Somos humanos, y por tal es normal que pasemos por varios momentos. Pero solo a través de mi pasado que fui capaz de enfrentar y modificar diariamente mis actitudes. Para entrenar y para competir. Fue así como pude colocar la balanza para mi lado y finalmente llevarme una nueva experiencia más.
En estos días leí lo siguiente:

“Que todo conlleva su tiempo. Que hay personas que llegan a tu vida solo para recordarte que estas viva. Que los hechos hablan por las palabras. Que para valorar el triunfo, hay que fracasar… Que para sonreír… Hay que llorar… “

Gracias a ustedes por estar presente ¡!!